Actualmente la cruzada posee dos Land raiders para transportar a los hermanos de batalla al frente. El primero de ellos llamado "Haereticus Mortis" es el encargado de transportar a los Hermanos de armas exterminadores directamente al corazón de las tropas enemigas rompiendo la línea del frente y apoyando con toda la potencia de fuego de sus bólteres huracán.

La combinación del asalto mecanizado de estos gigantes mecanizados y la furia de los "Portadores de la fe" con sus cuchillas relámpago y martillos de trueno es letal de necesidad. Hasta la fecha ninguna unidad enemiga ha podido resistir una carga de tal envergadura en el campo de batalla lo que otorga al Mariscal Asgard una ventaja táctica importante a la hora de abrir brechas entre las líneas enemigas o asaltar posiciones bien defendidas.

El "Haereticum Mortis" posee además un cañón de asalto acoplado y un cañón de fusión que se emplean para repeler a los vehículos enemigos. En innumerables ocasiones estas armas han logrado abatir al enemigo dejando inoperantes sus vehículos a distancia de carga de las tropas que transportan en su interior dando la oportunidad a los "Portadores de la fe" de terminar el trabajo de forma rápida y eficaz.
El segundo Land raider es el "Vexillum Imperialis" y es el encargado de llevar al Mariscal Asgard y a su unidad de hermanos de armas al corazón del ejército enemigo para asestar el golpe de gracia y decantar la victoria a favor de nuestro honorable capítulo.La capacidad de transporte de este gigante hace que de sus puertas emerja una marea de Templarios Negros difícil de igualar en combate.

Estas máquinas de blindaje impenetrable reciben antes de cada combate la bendición de los capellanes del capítulo fortaleciendo sus defensas hasta un punto inimaginable. Esto junto a su elevada potencia de fuego hacen a estos mastodontes un arma temible que causa pavor a las tropas enemigas.